La presión bajista del precio del aceite de oliva en origen
Y la presión inflacionista de los huevos morenos
TL;DR: El precio del aceite de oliva virgen extra en origen ronda los 3,8–3,9 €/kg en junio de 2026, por debajo de los máximos de finales de 2024. La narrativa del "desplome" se repite cada campaña para presionar la compra a la baja en origen, pero no refleja el consumo real: el de virgen extra sigue creciendo año tras año.
El precio del aceite de oliva en origen está bajando, sí, pero mucho menos de lo que te cuentan. Durante todo el mes de junio leemos las mismas noticias: que el mercado se desploma, que las salidas no son las esperadas, que el consumidor no compra.
El raca raca.
Y mientras tanto, ¿cuánto vale hoy el aceite en origen? El virgen extra ronda los 3,8–3,9 €/kg. Para que te hagas una idea: a finales de 2024 llegó a tocar casi el doble. Ha bajado, pero lleva meses moviéndose entre los 3,5 y los 4 euros sin desplomarse de verdad.
Entonces, ¿cómo puede ser que en una campaña peor de la esperada, con el consumo que hay, los precios no se mantengan? Pues porque ni la campaña de producción fue tan buena como decían ni la campaña de venta es tan mala como la pintan.
Si miras la hemeroteca, estas son las noticias más reutilizadas de cada campaña desde que el creador tiró la palustra y dijo: "De aquí en adelante, olivos".
Cuando tengo dudas, le pregunto a Marino Uceda, investigador principal del IFAPA (Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria y Pesquera), consultor de la FAO en calidad de aceites y jefe de panel del Consejo Oleícola Internacional. Lleva investigando el aceite de oliva desde 1975, con más de 110 publicaciones a sus espaldas. Pocas personas en este país han leído más titulares de campaña que él.
"Llevo leyendo las mismas noticias toda mi vida profesional", me dice. Y la pregunta cae sola: si cada año la campaña va a ser increíble, va a sobrar aceite, el consumidor no consume y los precios se van a desplomar… ¿por qué no ha pasado nunca?
Es otro caso de emperador desnudo.
Por qué el precio no siempre sale de la realidad: los huevos morenos
El precio no siempre sale de la realidad, sino del relato que te cuentan sobre ella. Para verlo, sal un momento del aceite y vete al supermercado.
Coge un huevo blanco y un huevo moreno. Por dentro son idénticos: mismo valor nutricional, mismo huevo. Y, sin embargo, mucha gente paga más por el moreno convencida de que es "más natural" o "más sano". No lo es. Pagan por una idea que les han metido en la cabeza.
Con el aceite pasa lo mismo, pero al revés. Aquí el relato no sube el precio: lo empuja hacia abajo.
Qué hay detrás del relato del desplome
Detrás de estos mensajes hay tres intereses concretos:
Primero. Una campaña de medios bien engrasada para forzar a cooperativas y almazaras a soltar sus existencias al menor precio posible. Que viene el lobo.
Segundo. Un temor a que, como viene ocurriendo en los últimos diez años, más agricultores y pequeñas almazaras saquen sus propias marcas y vendan directamente al consumidor, esquivando los canales de comercialización de siempre.
Tercero. Una llamada de atención a esas mismas cooperativas y almazaras: si son capaces de crear canales propios, su dependencia de terceros para colocar la producción —y para que les marquen el precio— se reduce muchísimo.
A quién le conviene un mercado del aceite concentrado
Un mercado concentrado de forma casi oligopolística beneficia a quien compra barato, no al pequeño agricultor. Sobre el papel, tener pocos actores es más cómodo. En la práctica, eso solo le conviene a quien necesita comprar a la baja.
Te dirán que la concentración es necesaria. Y hay parte de verdad: con un mercado muy atomizado es difícil tener interlocutores válidos, y por eso las administraciones empujan a concentrarse en actores con los que poder dialogar. La pega es que esos actores no tienen por qué ser neutros. Pueden perseguir sus propios intereses. Y sus intereses, muchas veces, no son los tuyos.
Y ahora piensa como un comprador
Estamos a finales de junio. Quedan unos cinco meses para que los aceites de la nueva campaña entren en el circuito, hacia noviembre o diciembre.
Hay una regla en economía: el gran beneficio de una operación se hace en la compra, no en la venta. Todo lo que se pueda presionar hacia abajo ahora es margen para el que compra después.
Y ojo a esto: que los grandes intermediarios compren más barato en origen no significa que vaya a bajar el precio del súper. Lo barato se queda en el camino, no en tu carro.
Así que la próxima vez que leas que "el aceite se desploma", pregúntate quién gana con que tú te lo creas. No es el agricultor que ha currado todo el año. No eres tú.
Y mientras tanto, el dato que no entra en el relato: el consumo de Aceite de Oliva Virgen Extra sigue subiendo año tras año a nivel global —en 2025 las salidas de VE crecieron más de un 35%—, mientras el de los refinados, suaves e intensos baja. El consumidor, poco a poco, aprende a elegir.
Pruébalo, compara y paga lo que vale a quien lo hace bien. Tenemos mucho futuro por delante. Y esto no te lo van a contar en una etiqueta.
Preguntas frecuentes
¿Por qué baja el precio del aceite de oliva en origen en 2026?
El virgen extra en origen ronda los 3,8–3,9 €/kg en junio de 2026, por debajo de los máximos de finales de 2024, por una mayor producción y más existencias. Pero buena parte del "desplome" que lees es relato de mercado para forzar ventas baratas en origen, no un reflejo del consumo real.
Si baja el aceite en origen, ¿bajará en el supermercado?
No necesariamente. Que los grandes intermediarios compren más barato en origen no implica que baje el precio final: el margen suele quedarse por el camino, no en tu carro.
¿Cuándo entran los aceites de la nueva campaña?
Los aceites nuevos entran en el circuito hacia noviembre o diciembre, unos cinco meses después del verano. Hasta entonces, lo que se mueve es la presión sobre las existencias de la campaña anterior.
¿Está cayendo el consumo de aceite de oliva?
El del virgen extra no: a nivel global sigue creciendo, con un alza superior al 35% en las salidas de VE en 2025. Lo que baja es el consumo de refinados, suaves e intensos.
¿A quién beneficia un mercado del aceite concentrado?
A los grandes compradores e intermediarios, que negocian mejores precios de compra. Al pequeño agricultor le conviene justo lo contrario: canales propios y venta directa que reduzcan su dependencia de terceros.