Producto distinto y muy rico
El vinagre de membrillo me sorprendió de verdad. Tiene un sabor suave, ligeramente dulce y muy aromático, sin la acidez fuerte de otros vinagres. Va perfecto en ensaladas, para carnes blancas o incluso en reducciones. Lo he usado a diario y da un toque distinto y elegante a los platos. Sinceramente, me parece incluso mejor que el de Módena. Textura limpia, color atractivo y un equilibrio que no empalaga. Tras probarlo, ya no quiero volver al vinagre balsámico de siempre. Muy recomendable para quien busque diferente.
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